Description
Así como las olas del mar te envuelven en una melodía de bienestar, los pendientes Lily capturan la brisa marina gracias a la combinación de la turquesa y la perla. Una esfera de turquesa da comienzo y final a la pieza, acompañada de una mini perla y una estrellita de hematite dorada. El pendiente queda suspendido y unido a partir de una construcción con terminación en bolita de plata con baño de oro sobre el lóbulo de la oreja y cierre a presión.
La Turquesa es realmente una piedra que te ayuda en tu viaje hacia el cuidado personal; una de las gemas de la Comunicación.
Si te sientes cansado, deprimido o ansioso, la Turquesa es tu piedra de referencia. Ofrece una vibración compasiva que mejora el sistema inmune físico y activa la sintonía espiritual. Alienta la liberación del remordimiento, la preocupación y ayuda a cambiar nuestro enfoque hacia la integridad y la verdad.
Cuenta con una energía poderosamente alentadora que te impulsa hacia el perdón a uno mismo y la auto-aceptación.
Por otra parte, la perla simboliza la perfección femenina, la belleza, la dulzura, la protección y a su vez la fuerza.
Se les atribuye propiedades de atraer la fortuna a quien las posee, además de fomentar la felicidad y las buenas energías. Emocionalmente, la perla absorbe las energías negativas, ya sean propias o ajenas y ayuda a controlar las emociones violentas.
La perla nos va a enseñar que, si sabemos aceptar sin prejuicio, un proceso de evolución interior va a traer a nivel de nuestra conciencia ciertos sentimientos olvidados y reprimidos y nos va a hacer descubrir ciertos bloqueos emocionales para poder resolverlos.




